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🏗️ Parte de: Bases financieras
Impuestos

Tu primera declaración anual: guía sin dolor para principiantes

La declaración anual del SAT no tiene que ser un dolor de cabeza. Te explicamos paso a paso qué es, quién debe hacerla, y cómo presentarla.

9 min de lectura · Publicado: 30 de abril de 2025

Abril es el mes que muchos temen: la declaración anual del SAT. Pero la verdad es que no es tan complicada como parece, y en muchos casos puedes recibir dinero de vuelta. Vamos a desmitificarla.

Qué es la declaración anual

Es un reporte que le entregas al SAT donde básicamente dices cuánto ganaste en el año, cuánto ya pagaste de impuestos a través de retenciones, cuáles son tus deducciones personales, y si con todo eso debes pagar más impuestos o si el gobierno te debe devolver dinero.

Piensa en ella como una reconciliación de tus impuestos del año. Durante el año te fueron reteniendo impuestos, y en abril haces las cuentas finales para ver si quedaste tablas, si debes, o si te deben.

Quién debe presentarla

Los asalariados están obligados a declarar si ganaron más de $400,000 en el año, si tuvieron dos o más patrones simultáneos, si dejaron de trabajar antes de diciembre, si recibieron ingresos por liquidación, jubilación o pensión, o si quieren deducir gastos personales para obtener saldo a favor.

Las personas físicas con actividad empresarial siempre deben declarar, sin importar el monto de sus ingresos.

También deben declarar quienes obtuvieron ingresos por honorarios o servicios profesionales, por arrendamiento de propiedades, por venta de bienes, por intereses de inversiones arriba de ciertos montos, o por dividendos.

Los asalariados con un solo patrón y menos de $400,000 anuales no están obligados, pero pueden hacerlo voluntariamente si quieren deducir gastos y obtener devolución.

Cuándo se presenta

Las personas físicas presentan su declaración anual del 1 al 30 de abril, por los ingresos del año anterior. En abril 2025 declaras lo que ganaste en 2024.

Un consejo práctico: no esperes al último día. El sistema del SAT se satura y la experiencia es más estresante. Hazlo en la primera quincena de abril.

Las deducciones personales

Las deducciones reducen la base sobre la que calculas impuestos. Menos base significa menos impuestos, lo que se traduce en más dinero para ti.

En gastos médicos puedes deducir honorarios de médicos, dentistas, psicólogos, gastos hospitalarios, análisis de laboratorio, prótesis, lentes graduados hasta cierto monto, y primas de seguros de gastos médicos.

En educación puedes deducir colegiaturas desde preescolar hasta preparatoria, con topes específicos para cada nivel que se actualizan cada año.

Los gastos funerarios son deducibles hasta aproximadamente una UMA anual.

Los intereses reales de créditos hipotecarios para casa habitación también son deducibles. Tu banco te da una constancia anual con el monto específico.

Las aportaciones complementarias de retiro, ya sea a tu AFORE de manera voluntaria o a un PPR, son deducibles hasta el 10% de tu ingreso o 5 UMAs anuales, lo que sea menor.

Y los donativos a instituciones autorizadas son deducibles hasta el 7% de tu ingreso acumulable.

Hay un límite general establecido en el Artículo 151 de la Ley del ISR: el total de deducciones personales no puede exceder 5 UMAs anuales (aproximadamente $206,367 en 2025, según el valor de la UMA publicado por el INEGI) o el 15% de tus ingresos, lo que sea menor. Algunas deducciones como los donativos y las aportaciones de retiro no cuentan para este tope.

Requisitos para que las deducciones apliquen

Todo gasto deducible necesita factura a tu nombre con tu RFC correcto. Sin factura, no hay deducción.

El pago debe ser con medios electrónicos como tarjeta, transferencia o cheque nominativo. El efectivo solo aplica en algunas zonas rurales específicas.

Los gastos pueden ser para ti, tu cónyuge, o dependientes como hijos, padres o abuelos que dependan económicamente de ti.

El proceso paso a paso

Antes de empezar, necesitas tener tu RFC y contraseña del SAT, o tu e.firma si la tienes. También necesitas reunir tus facturas de gastos deducibles del año y revisar tu información precargada en el portal.

El proceso comienza entrando al portal del SAT en sat.gob.mx, yendo a Declaraciones, luego Anuales, y después Personas físicas. Inicias sesión con tu RFC y contraseña o e.firma.

Lo primero que verás es la información precargada. El SAT ya tiene muchos de tus datos: ingresos reportados por tu patrón, retenciones, y más. Tu trabajo es verificar que estén correctos.

Después agregas tus deducciones personales. Aquí marcas tus gastos médicos, colegiaturas, y demás. Muchos ya aparecen precargados si tienen factura.

El sistema hace el cálculo y te dice si tienes saldo a favor, donde el SAT te debe dinero; saldo en contra, donde tú le debes al SAT; o si quedas en ceros.

Envías tu declaración y si tienes saldo a favor, proporcionas tu CLABE para recibir la devolución. Al final guardas tu acuse, que es tu comprobante de que presentaste.

Si tienes saldo a favor

El SAT te devuelve el dinero. Las devoluciones menores a $150,000 generalmente se procesan de manera automática. El dinero llega en 5 a 40 días hábiles a tu cuenta.

Si pasan más de 40 días, puedes dar seguimiento en el portal del SAT.

Si debes dinero

Tienes opciones. Puedes pagar de inmediato y el mismo portal genera la línea de captura. También puedes solicitar pagar en parcialidades, hasta 6 mensualidades.

Lo que no debes hacer es ignorar un saldo en contra. Genera recargos y multas que hacen el problema más grande.

Errores comunes que debes evitar

El primero es no revisar la información precargada. A veces hay errores en lo que reportaron tus patrones y vale la pena verificar.

El segundo es olvidar deducciones. Revisa todas tus facturas del año porque cada gasto médico y cada colegiatura cuenta.

El tercero es no tener facturas. Si pagaste algo deducible pero sin factura, no cuenta. Para el próximo año, pide factura de todo lo que puedas deducir.

El cuarto es esperar al último día. El sistema colapsa y la experiencia es frustrante.

El quinto es tirar el acuse. Es tu comprobante oficial y debes guardarlo por al menos 5 años.

Cómo organizarte para el siguiente año

Crea una carpeta, física o digital, donde vayas guardando durante el año tus facturas de gastos médicos, comprobantes de colegiaturas, estados de cuenta de crédito hipotecario, y comprobantes de aportaciones a retiro.

Así cuando llegue abril solo recopilas en lugar de buscar desesperadamente.

Cuándo considerar ayuda profesional

Vale la pena considerar un contador si tienes múltiples fuentes de ingreso, si tienes un negocio, si tu situación fiscal es compleja, o si el proceso te genera demasiada ansiedad.

Un buen contador frecuentemente se paga solo con los ahorros en impuestos que encuentra.


La declaración anual no es un castigo. Es una oportunidad de recuperar dinero que te corresponde. Con un poco de organización puede incluso ser satisfactoria ver cómo recuperas parte de lo que pagaste durante el año.

Este año hazla tú. El siguiente será aún más fácil.




Referencias:

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