Un pasivo es lo contrario de un activo. Si un activo es lo que tienes, un pasivo es lo que debes. Tu tarjeta de crédito, tu hipoteca, un préstamo de auto, lo que le debes al dentista — todo eso son pasivos.
No todos son malos. Una hipoteca para tu casa puede tener sentido. Un crédito educativo también, si lo que aprendes te genera más ingresos. Lo que sí te frena son los pasivos caros: deudas de tarjeta al 50% o más de interés anual por cosas que no necesitabas.
Tu patrimonio neto es lo que tienes menos lo que debes. Así de simple. Si quieres que ese número crezca, necesitas reducir pasivos malos y construir activos. Pagar la tarjeta de crédito antes de invertir casi siempre es mejor negocio.
Profundiza: Cómo salir de deudas → · Calcula tu patrimonio neto →