La tasa de interés es uno de los conceptos más importantes en finanzas. Es el precio del dinero. Cuando pides prestado dinero (como en un crédito o tarjeta), la tasa de interés es lo que pagas al prestamista como costo por usar su dinero. Cuando tú prestas dinero o inviertes (como en CETES o cuentas de ahorro), la tasa de interés es lo que te pagan a ti por permitir que otros usen tu dinero.
Las tasas de interés se expresan como porcentajes anuales. Si un crédito tiene una tasa del 15% anual, significa que por cada $100 pesos que pidas prestados, pagarás $15 pesos de interés durante un año. En tarjetas de crédito mexicanas, las tasas pueden ser muy altas, desde 30% hasta 80% anual o más. En cambio, los CETES pueden pagar alrededor del 10% anual (esto varía según las condiciones económicas).
El Banco de México (Banxico) establece la tasa de interés de referencia del país, que influye en todas las demás tasas. Cuando Banxico sube la tasa para controlar la inflación, generalmente los bancos también suben las tasas de créditos y las tasas que pagan por inversiones. Cuando la baja para estimular la economía, ocurre lo contrario. Por eso es importante estar atento a las decisiones de Banxico.
Para tus finanzas personales, las tasas de interés son cruciales. Debes evitar deudas con tasas muy altas (tarjetas de crédito) porque te empobrecen rápidamente. Por otro lado, debes buscar inversiones con tasas competitivas que superen la inflación para que tu dinero crezca. Entender cómo funcionan las tasas de interés, especialmente con el efecto del interés compuesto, es fundamental para tomar buenas decisiones financieras.