Diversificar es no poner todos tus huevos en una sola canasta. En lugar de invertir todo en una sola opción, repartes tu dinero entre diferentes tipos de inversiones. Si una falla, las demás pueden compensar.
Los ETFs y fondos de inversión son formas prácticas de diversificar, porque con una sola inversión tienes exposición a muchas empresas o activos diferentes.