Si compraste algo a $10,000 y lo vendes a $15,000, esos $5,000 de diferencia son tu ganancia de capital. Aplica para acciones, ETFs, bienes raíces — cualquier cosa que vendas más cara de lo que la compraste.
Lo que mucha gente no sabe es que en México esas ganancias pagan impuestos. Dependiendo del tipo de inversión, el SAT se puede llevar entre el 10% y más del 30%. Por eso conviene entender las reglas fiscales antes de vender, no después.
También puedes tener pérdidas de capital — cuando vendes más barato. Eso no es ideal, pero al menos se pueden usar para pagar menos impuestos sobre otras ganancias. Llevar registro de tus compras y ventas desde el inicio te ahorra dolores de cabeza después.
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